La tormenta de vacunas que llegaron en el último mes ha permitido acercar el escenario deseado por los argentinos desde que comenzó la pandemia: la famosa inmunidad comunitaria ya se puede divisar a simple vista, pero dependerá de una serie de factores. Por eso agosto será un mes clave. Las razones.

Variante Delta, vacunación e inmunidad de rebaño. Tres variables que están resultando esenciales en el tablero de control que manejan las autoridades sanitarias de Argentina, y que, de ser bien conciliadas, permitirán divisar un panorama más calmo en el futuro muy cercano.

Desde ese punto de vista es que lo analiza el magíster en Salud Pública, Oscar Atienza, quien viene siendo una voz reconocida a la hora de analizar lo que plantea la pandemia ante los diferentes escenarios de los últimos 15 meses. 

“Argentina tiene 18 millones de personas vacunadas con al menos una dosis, y 4,5 millones con ambas. Para lograr la inmunidad de rebaño necesitaríamos tener a todos los argentinos con una dosis aplicada”, analiza, ante la consulta de ADNWEB.

Lo que parecería a priori casi como una expresión de deseo, en realidad no es tan así, ya que para llegar a esa instancia sería necesario vacunar a 12 millones de personas más, con lo cual se llegaría a cubrir un universo de 30 millones, el total de la “población objeto de vacunación”.

¿Cuánto falta para eso? “Calculo que en los próximos 30 días Argentina podría estar vacunando los 12 millones de personas que faltan”, sostiene, agregando que en forma paralela se debe ir avanzando en completar el esquema de las segundas dosis. 

Leé también: Conocé quién es el mafioso que ayudó a Vidal a ser gobernadora

Lo bueno es que en este escenario desafiante, la pregunta por la disponibilidad de dosis tiene respuesta positiva. Esto es así a partir del ingreso de 8 millones de dosis de Sinopharm, más una cifra similar de AstraZéneca que deben llegar de México, y un número importante de Sputnik de primer y segundo componente, tanto provenientes de Moscú como fabricadas en Argentina. 

Ahora el desafío será lograr aplicar 12 millones de dosis en el próximo mes, a razón de 3 millones por semana. Para eso, sostiene el cordobés Atienza, sería necesario recurrir al nivel de atención primaria, incorporando salitas, dispensarios, centros de salud barriales. “Y si se estira la capacidad hasta lograr aplicar entre 6 y 7 millones por semana, eso nos va a permitir completar primeras y segundas dosis para toda la población”, señaló. 

LO QUE SABEMOS DE LA DELTA

En esta carrera para lograr la inmunidad comunitaria, el rival contra el que jugamos es la famosa variante Delta, que ya está en Argentina, y que inevitablemente se convertirá en prevalente. ¿Cuándo será? Atienza calcula que a finales de agosto la cepa originada en la India le habrá ganado el terreno a las anteriores hasta convertirse en la de circulación mayoritaria.

Lo interesante será hacer coincidir ese momento con la llegada al destino, que es la inmunidad de rebaño. “Cuando lleguemos a ese punto, entre el 15 de agosto y el 15 de septiembre a más tardar, las cifras van a descender y se va a notar un alivio en los hospitales públicos y sobre todo en las UTI”, asegura el especialista consultado por este portal. “Lo importante -agrega-, es llegar a ese punto de prevalencia de la Delta con las dos dosis colocadas y con el sostenimiento de las medidas de prevención, como el uso del barbijo”.

QUÉ VA A PASAR CON LOS CHICOS

Dos países que estuvieron al frente en materia de vacunación fueron Israel y Gran Bretaña. Con porcentajes categóricos de población vacunada y con medidas de restricción muy exigentes, de manera insólita esos países han debido presenciar rebrotes en las últimas semanas. 

En el caso de Israel, los casos se dieron en chicos en edad escolar que no estaban vacunados. “Este es un tema importante que Argentina tendrá que abordar en un futuro muy cercano, porque si bien estamos avanzando en la vacunación de mayores de 18 años, la población por debajo de esa edad también debería estar inmunizada”, dijo Atienza. 

¿De cuáles alternativas dispone Argentina para abordar esa cuestión? Son al menos tres. Una de ellas es la Sinopharm, que también está indicada para adolescentes de 12 a 18 años, lo mismo que la Pfizer, que se supone estará llegando en breve a la Argentina, después de que se logró destrabar una larga negociación. 

Leé también: La patota del campo ya se prepara para dar otro golpe

Pero otra de las alternativas, quizás aún más promisoria, es la vacuna Abdala, desarrollada en Cuba e indicada para niños a partir de los 5 años, mostrando una efectividad del 90,38 por ciento. 

ADEMÁS DE VACUNAS

Argentina podría convertirse en el primer país latinoaméricano en llegar a la inmunidad comunitaria, si es que logra seguir avanzando con la vacunación y lo acompaña con medidas sanitarias y control de fronteras, porque de esto no nos salvamos solos, sino en comunidad”, asegura.

Por eso Atienza insiste con la necesidad de no relajar los cuidados, y ve con cierta preocupación la llegada de las vacaciones de julio con el correspondiente movimiento turístico. “Es importante para las economías, pero puede tener como efecto una aceleración de casos que nos complique esta etapa final en la que estamos saliendo”, asegura, señalando también lo que considera un prematuro regreso a la presencialidad escolar. 

En ese contexto, el especialista insiste con las medidas clásicas. “Se debe recordar la necesidad de usar el barbijo, un barbijo que sea de buena calidad”, explica, señalando que tal vez “el Estado debería incorporar el reparto de barbijos como política sanitaria. Un barbijo sale mucho menos que una terapia intensiva”, concluyó.