Te mostramos el documento que prueba que durante el gobierno de Cambiemos, la estratégica Unidad de Información Financiera se convirtió en un grupo de tareas al servicio de la Estados Unidos, dedicado a facilitar la fuga de capitales y al persecución de opositores. Y te detallamos con nombre, apellido, fecha y hora, las 52 reuniones que tuvo Mariano Federici con los enviados de Donald Trump.

Fue una pieza fundamental del lawfare y también de la fuga. Dos líneas de acción claves que podrían caracterizar lo medular del último gobierno de la derecha en Argentina.

La Unidad de Información Financiera comenzó a trabajar desde el minuto uno de la gestión de Cambiemos, con el doble objetivo de garantizar los negocios propios y de salir de caza de brujas.

Y como bien sabemos, el lawfare ha sido una estrategia diseñada en el vértice del poder real y aplicada de modo implacable en todo el continente americano. Lo padecieron Lula en Brasil, Evo en Bolivia, Cristina en Argentina, Correa en Ecuador, Lugo en Paraguay, y la lista podría seguir. 

En algunos casos, la aplicación de los libretos fue tan burda, que por ejemplo en Ecuador repitieron la causa cuadernos, con las mismas disparatadas peripecias que la versión criolla. 

Si esto es así, es porque hay un comando único. Y a ese comando, ya sabés dónde hay que buscarlo. Dejemos de engañarnos de una buena vez.

Fue justamente la gente de ese comando único la que virtualmente tomó posesión de la Unidad de Información Financiera, la UIF, donde había recalado como presidente un "especialista", Mariano Federici. ¿Por qué digo especialista? Porque venía de trabajar en el HSBC, el banco privado sindicado por haber sido pieza clave en el millonario blanqueo y fuga de capitales que se investigó en Europa.

Eso sí. Una vez que lo sentaron en el despacho mayor de la UIF, no creas que Federici haya tenido mucha iniciativa propia. Más bien se convirtió de un laborioso peón. Acordate: lawfare y fuga.

En los cuatro años que estuvo al frente de la UIF, Federici recibió al menos 52 visitas de gente de la Embajada de Estados Unidos. 

La primera, al menos entre las registradas, el 18 de mayo de 2016, cuando lo visitó durante casi dos horas Michelle Morales, empleada de la Embajada de Estados Unidos.

La última, el 15 de noviembre de 2019, con una extensa visita de exactamente cuatro horas, cuando el mismo Federici recibió a Kate Macken, también proveniente del Palacio Bosch.

Entre medio, 38 funcionarios diferentes, todos del mismo cuerpo diplomático, se pasaron horas frente al titular de la UIF, en más de medio centenar de visitas registradas en el sistema de ingreso del organismo. 

El detalle es increíble y lo podés ver en este listado que te muestra ADN en forma exclusiva.

No existe, ni de cerca, ninguna otra representación diplomática que haya tenido semejante cantidad de visitas a un organismo clave como éste.

¿Qué hizo Federici en todo ese tiempo al frente de la UIF? Te aseguro que hizo mucho. Secundado por su vice, María Eugenia Talerico, hoy candidata a diputada en el frente de López Murphy, se encargaron entre otras cosas, de hacer inteligencia ilegal. 

Desde el organismo que regenteaban se registraron ingresos ilegales al sistema de Migraciones para conocer los movimientos no sólo de políticos opositores, sino también de jueces federales, como fueron los casos de Rodolfo Canicoba Corral y de Luis Rodríguez. Hoy tanto Federici como Talerico están siendo investigados por la Justicia por estas maniobras (entre otras tantas).

Muy fieles al manual de Cambiemos y de la derecha, en la UIF se dedicaron a apuntalar esta forma de hacer política y negocios. Las 52 visitas de la gente de la Embajada son una clara señal de ello.