Documentos confidenciales demuestran cómo Estados Unidos participó y alentó el levantamiento que terminaría con el gobierno de Evo Morales en Bolivia. El papel clave de Donald Trump y el Partido Republicano, y cómo la oposición boliviana logró convencerlos para que Estados Unidos aplicara un bloqueo similar al de Venezuela y Cuba.

Faltaban casi ocho meses para las elecciones en Bolivia, aquellas elecciones por las que se denunció un fraude. Los candidatos recién estaban saliendo a recorrer las calles, mientras gobernaba Evo Morales y la economía del país avanzaba insólitamente hacia su decimocuarto año de crecimiento consecutivo. Algo nunca visto en la historia del castigado altiplano.

Era justamente esa una situación inaceptable. Un país en dominio de sus recursos naturales, con crecimiento de la economía y distribución de la riqueza.

Por eso alguien tomó la decisión de que no iba a ser por medio de las elecciones que surgiría el nuevo gobierno de Bolivia. Y comenzaron actuar. Con mucha anticipación. Lamentablemente no fallaron.

Lo que vas entender en este informe de ADN es cómo las fuerzas de la derecha trabajaron con muchos años de anticipación para generar la caída de Evo Morales, a la que todavía algunos se resisten a catalogar como Golpe de Estado. Por ejemplo, el expresidente Mauricio Macri y su diario, La Nación.

De hecho, ahora nos resulta más fácil entender por qué Macri nunca condenó el golpe y fue el primer presidente del mundo en reconocer el gobierno de facto de Bolivia. Incluso, a pocos días de dejar la presidencia, Macri le rogó públicamente a Alberto Fernández que reconociera la legitimidad de “Yánez” (sic), a la que llamó la “presidenta electa” de Bolivia. 

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Ahora, a casi dos años de aquellos episodios, las pruebas están a la vista, con el contrabando de armas enviadas a los golpistas para reprimir al pueblo. Pero también tenés que entender que eso se dio en el marco del préstamo más grande de la historia del FMI, en el cual tuvo mucho que ver Donald Trump, en su afán de sostener un gobierno de derecha como el de Cambiemos.

Por eso te pido que prestes atención a este primer informe (de una secuencia de cuatro), porque te va a quedar claro cómo los sediciosos de la derecha boliviana recibieron apoyos de Estados Unidos, de Argentina, y también de otros países de la región como Colombia y Brasil.

SENADO NORTEAMERICANO

El actor central que quiero que conozcas se llama Marco Rubio, senador estadounidense por el Estado de Florida que trabajaba directamente bajo las órdenes de Donald Trump.

Rubio es hijo de inmigrantes cubanos, conserva sus raíces culturales y habla perfectamente castellano. Pero en su carrera política se ha encargado de convertirse en el máximo referente del intervencionismo de Estados Unidos sobre Latinoamérica. Algo así como un mandato histórico de volverse yankee para traicionar sus orígenes.

Lógicamente, su nombre aparece mencionado de modo explícito entre los conspiradores de Bolivia. Esuchá.

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El que habla ahí es un dirigente del partido Acción Democrática Nacional de Bolivia, de extrema derecha. Le cuenta al jefe del espacio, Freddy Terrazas Salas, acerca de sus gestiones y su conexión con los senadores Marco Rubio, Ted Cruz y Bob Menéndez, y que con ellos están negociando apoyo para que no se volviera a postular Evo Morales en 2019.

En el audio está claro el interés que muestra Rubio por influir en el proceso democrático en Bolivia, al punto que pide que le traduzcan el informe al inglés para poder compartirlo con sus colegas del partido Republicano, en épocas en que Donald Trump presidía la nación más poderosa del planeta, y Rubio acostumbraba incluso a correrlo por derecha.

Bueno, ese tipo, Rubio, es considerado un conservador dentro del Partido Republicano, que ya de por sí es conservador. Así que imagínate. Desde 2011 está atornillado en el Senado.

En 2016 intentó ser candidato a presidente, pero perdió la interna con Donald Trump. A propósito, uno de sus principales aportantes de campaña fue la Asociación Nacional del Riffle (epicentro del lobby armamentista en la nación más armamentista del planeta), que le puso más de 3 millones de dólares a su aventura presidencial.

Esa derrota no le impidió a Rubio seguir con su vocación intervencionista, siempre en contra de países latinoamericanos, como Nicaragua y Venezuela. Y como vemos ahora, también Bolivia. A ese tipo fueron a buscarlo los bolivianos de derecha para que los ayude a quebrar la democracia.

Y eso queda bien en claro en este segundo audio, en el que lo escuchamos a Freddy Terrazas Salas, el presidente del partido de la derecha boliviana, donde cuenta cuál es la apuesta política y cuáles sus deseos más insólitos para su propia tierra. Escuchá.

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Fijate. Hablaban de que el Senado de Estados Unidos iba a aprobar, a instancias de Ted Cruz Dick Durbin y Bob Menéndez, todos hijos de inmigrantes latinos, una declaración bipartidista manifestando preocupación por la situación de la democracia en Bolivia, sugiriendo un imaginario fraude en unas elecciones para las que todavía faltaban 10 meses. Y la resolución se aprobó. Mirá:

"La esperanza que debemos tener es en el senado norteamericano. Son los que posiblemente van a tumbar a Maduro", dice ese dirigente sin ningún atisbo de vergüenza, hablando supuestamente de la democracia y el republicanismo. ¿A qué te suena? ¿Ves que son igual en todos lados?

Lo peor es que en un momento de la charla, Terrazas Salas, el dirigente de derecha boliviana, se entusiasma con que Estados Unidos decida aplicarle a Bolivia sanciones similares a las que ya aplica bochornosamente contra Cuba, Venezuela o Nicaragua.

Y lo peor es que estos sinvergüenzas apostaban sin rodeos a que Estados Unidos, gobernado por Trump, decidiera aplicarle sanciones. “Eso nos ayudaría mucho”, dice el atorrante, ante la sola posibilidad de que lleguen sanciones para su propio país.

¿Qué pasó con Marco Rubio, los otros senadores yankis y el apoyo al golpe en Bolivia? Eso lo estamos trabajando para el siguiente informe de ADN que vamos a publicar mañana.

Pero te anticipo que su participación fue clave.

Y cuando veas lo que le pedían los políticos de la derecha boliviana no lo vas a poder creer.