Luis Juez edificó su carrera política como un gran denunciador y un “combatiente” de la corrupción de los grupos de poder. Sin embargo, su derrotero político terminó convirtiéndolo en aliado de aquellos a los que les debe su carrera política. Este domingo lo ratificó al incluir en su lista a un hombre clave. En esta nota te vas a enterar de quién es ese hombre.

Atrás han quedado aquellos viejos desencuentros. Hoy la boleta de Juntos por el Cambio en Córdoba parece una demostración de que aquéllos que se denostaron públicamente hasta hace muy poco tiempo, hoy son capaces de compartir espacio.

Es lo que pasó el sábado por la noche, cuando se conoció que en la lista de precandidatos a diputados de Juntos por el Cambio que encabeza Luis Juez, tiene en el quinto lugar a un personaje muy estrechamente vinculado a todo aquello a lo que dijo haber combatido durante años. Yo todavía no lo puedo creer.

¿De quién estamos hablando? De Oscar Agost Carreño, el sobrino de Germán Kammerath y sin dudas uno de los designados por el exintendente ultraliberal, que si bien no puede participar de la política porque su nombre está incinerado y porque cuenta con una condena judicial que lo inhabilitó, está clarísimo que sigue jugando y fuerte en la política de Córdoba.

Y si no me creés, te propongo que te preguntes cómo carajo es que llegó a ocupar una banca en el Senado Laura Rodríguez Machado, quien fue su mano derecha en el frustrado paso de Kammerath por la municipalidad de Córdoba. Y cómo es que está sentada en diputados Soher El Sukaría, su exsecretaria privada, la autora de la célebre frase en el recinto cuando se quejaba de que con la Sputnik el gobierno nos estaba dando “mierda”. 

EL SOCIO OCULTO

Hace poco más de un mes te lo relatábamos en esta nota: Lo que nadie te contó del Correo Argentino y el socio oculto de los Macri. 

Ahí te presentábamos esta figura llamada Germán Kammerath, que con el paso del tiempo algunos tienden a olvidar, pero como pudiste leer ahí, sigue siempre vigente y actuando en las sombras.

Te recuerdo un poco quién es este muchacho. Hasta el día en que asumió como intendente de Córdoba, allá por 1999, Kammerath, hombre del liberalismo más rancio de Álvaro Alsogaray, había sido secretario de Comunicaciones del gobierno de Menem. Y en ese rol le tocó encargarse de impulsar varios procesos de privatización, entre otros el del Correo Argentino. Privatización que “casualmente” había caído en manos del grupo Socma, de Mauricio Macri como un traje a medida y con todos los beneficios para el hoy expresidente.

Ya sabemos cómo terminó ese escandaloso proceso, y quién cuenta ahora con varias sentencias en su contra y una bochornosa dilación de la justicia para que la empresa vaya finalmente a la quiebra y sus dueños y accionistas le paguen de una buena vez la tonelada de guita que nos deben a todos.

¿Pero, para qué volvemos a todo esto? Volvemos porque de esa catastrófica gestión del liberalismo más rancio en la segunda ciudad del país emergió una figura que se presentaba como “lo nuevo” de la política. Probablemente Luis Juez le debe su carrera a Germán Kammerath, ya que la edificó en base a una andanada de críticas, denuncias, causas y demandas en contra del socio de Macri. Por cierto, muchas de ellas reales.

Su figura fuerte como el hombre que luchaba contra la corrupción y el poder real, fue “comprada” por el consorcio de medios en Córdoba y también por los votantes, que lo convirtieron en intendente, bajo la promesa, la simple promesa, de que metería preso a su antecesor.

De hecho, una de las primeras medidas de su administración al frente del municipio, allá por 2003, fue la conformación de una comisión ad hoc que se encargaría de investigar judicialmente la gestión de su antecesor. Aquella famosa “Conadep de la corrupción” que alguna vez tanto se criticó como una simple posibilidad, fue exactamente lo que hizo Juez con Kammerath y todo lo que hubiera participado de su gestión. Fue la famosa CIGEKA, Comisión Investigadora de la Gestión Kammerath. Hasta ahora no se le conoce ningún logro a la famosa comisión, pero Juez fue llamado a declarar en el juicio.

EL VIENTO LOS AMONTONA

Pasaron los años, 18 años exactamente, y resulta que un sábado 24 de julio a la medianoche, Luis Juez estampaba su firma como candidato a diputado de una lista en la que en el número 5 aparece justamente un sobrino de Kammerath: Oscar Agost Carreño.

No se trata de cualquier nombre, sino que es el abogado al que Kammerath logró que Mauricio Macri nombrara como subdirector de la Dirección Nacional de Registros de la Propiedad Automotor, un cargo estratégico que le permitió controlar una millonaria caja, verdadera máquina de imprimir dinero sin el menor riesgo. En su gestión, Agost Carreño se dedicó a revocar numerosas concesiones de Registros y entregárselos a gente vinculada al Pro, tanto en Córdoba como en Tucumán.

La presencia de Agost Carreño marca -sin dejar lugar a dudas- que el dedo de Germán Kammerath, aún inhabilitado para hacer política, e incinerado en la consideración de los votantes, continúa teniendo peso en los armados de las listas en Córdoba.

Mientras tanto, don Germán, sigue pasando parte del año en China, donde como te contamos, se encarga de cuidarle los negocios a un tal Mauricio Macri.

Con todo ello, Luis Juez, el hombre que edificó su imagen intentando en todo momento diferenciarse de los actores presentes en aquella histórica foto de De la Sota asumiendo, con Schairetti, Menem, Kammerath y Macri aplaudiendo a rabiar, al final de cuentas terminó colándose en esa misma foto y convirtiéndose en parte de ellos.